Imprescindible 


Hoy amanecemos con la noticia triste de la muerte de Fidel Castro. El tiempo aquí, acompaña el sentimiento, el cielo también llora.

Tenía 90 años y hacia 10 que había empezado a vivir fuera de la 1ª línea de la política cubana.

Fidel es y será para las generaciones futuras un revolucionario, un visionario de los problemas futuros, un líder nato. Entendió, y así lo supo transmitir, la necesidad de cuidar el planeta, de cuidarnos unos a otros. La necesidad de revertir urgentemente las situaciones de desigualdad y opresión; por eso decidió embarcarse en el Granma y liberar a Cuba de la dictadura de Batista. Precisamente él, que tenía la vida resuelta ( a ojos de un capitalista) puesto que provenía de una familia burguesa.

Para los escépticos, los negacionistas, y enemigos Fidel pasará a la historia como ” ese señor que daba largos discursos e iba en chandal, en sus últimos años”. Les interesa que esa sea la imagen que se quede en el subconsciente colectivo para no cambiar nada. Para mantener sus privilegios.

Se creen afortunados porque se ha apagado la voz que denunciaba sus fechorías.

Nada más lejos de la realidad. Frente a los carroñeros que vuelan en círculo esperando para devorar, millones de voces se alzan en todo el planeta para ahuyentarles.

Fidel fue ejemplo en vida, y lo seguirá siendo a pesar de su muerte.

Estuvo en 1ª línea de batalla, tanto en la contienda militar como en la diplomática.  No decía lo que había que hacer, simplemente lo hacía; explicaba, pormenorizadamente, las causas y las consecuencias. 

Fue un gran pedagogo, un gran hombre y un enorme revolucionario.

Se nos va otro Imprescindible de la Historia de la Humanidad.

Hasta siempre, Comandante.

Por aquí seguiremos, ¡ Hasta la Victoria Siempre!